Formas líricas en el espacio

(Crítica de Edorta Kortadi, “Deia” 10-2007)

E l escultor hernaniarra Aitor Ruiz de Eguino (1971) presenta en la sala Boulevard de Donostia la exposición Adarraren Magaletik, esculturas realizadas en aluminio fundido, en las que se va despegando poco a poco de un concepto artesanal para ir obteniendo mejores resultados, esto es, una escultura de mayor entidad y personalidad.

Ruiz de Eguino parte de una escultura sencilla en barro, cerámica, bronce u otros materiales, de carácter tridimensional, a los que el incorpora el hueco y la línea ondulada, como parte sustancial y sustanciosa de la misma. Pero últimamente ha comenzado a evolucionar hacia una escultura más filiforme, de raigambre surrealista y onírica, cargada de sensualidad y de formas oníricas. Los resultados saltan a la vista.

Maternidades, personajes solos, toda clase de animales -sobre todo pájaros- o rocas, aparecen concatenados y unidos por líneas continuas, curvas y apuntadas, que se expanden en el espacio, creando alargadas criaturas, llenas de sensualidad y de lirismo.

Su escultura que partía de las grandes vanguardias de este siglo, -Marinetti, y Brancusi, entre otros- ha sido enriquecida con notables aportaciones de Moore, Miró, y escultores primitivos, para crear piezas, sobre todo en aluminio fundido y patinado, con una personalidad que puede depararnos una escultura diferente hasta la ahora realizada en el País Vasco. Los casos de escultores surrealistas no son frecuentes por estos lares, ya que han sido mas proclives en ámbitos mediterráneos.

El escultor guipuzcoano logra notables aciertos en diversas obras, en las que debe evitar un cierto decorativismo y piezas estéticas para ahondar mas en lo estructural que en los repertorios formales. El mundo de las texturas es también un mundo que debe cuidar y elaborar con tacto para no caer en acabados extraños. Pero, con todo, parece que comienza a asomar y a crear una escultura de carácter surrealista y dadaista, que poco se ha cultivado en ámbito vasco. Demos tiempo al tiempo y procuremos trabajar mas el espacio que el tiempo. >

E. kortadi

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